Posts Tagged ‘literatura’

de lo que viene siendo


15 Oct

era el dinero, imbécil

ha bastado que dos bancos, una gasista y algún que otro puticlub —agrolimen (gallina blanca, el pavo…), codorniú, etc.— hayan hecho amago de huida hacia territorio civilizado para que los taladrados independentistas se estén tentando la ropa y amarrando la cartera

al parecer, la cosa no va de libertades si no de dineros, de seguir robando al tres por ciento y al tonto del ministro de la hacienda central que corresponda; el seny catalán va a resultar ser eso: una forma impostada de decir lo mío es mío y lo tuyo también es mío

el independentismo catalán, como el vasco, tiene poco o nada que ver con la realidad presente y sí mucho con la bastarda pulsión hidalga que envenena este país desde el mil quinientos, haciendo pensar a algunos que por nacer aquí o allí son mejores que el resto, que trabajar con las manos es cosa del vulgo, y que los dioses y la genética les han distinguido sólo a ellos con la divisa del éxito (más…)

moby dick


30 Jul


20110525145932moby dick o la ballena

A mediados de 1851 Herman Melville termina Moby Dick. Escribe entonces a su amigo Hawthorne:

«Pero la verdad es la cosa más tonta que hay bajo el sol. Trata de ganarte la vida con la verdad… e irás a comer a una institución caritativa. ¡Dioses! Si un pastor se atreviese a predicar la verdad desde su púlpito, no tardarían en echarlo de su propia iglesia empalado en la barandilla del estrado… La verdad resulta ridícula a los hombres.»

Melville prefiguraba así su futuro. Moby Dick, una de las grandes novelas de la literatura de todos los tiempos, sería rechazada por el público sin paliativos. En un artículo anterior, Melville parecía entrever esa oscura derrota de su obra más querida:

«Un escritor agradable, con un estilo agradable, un hombre inofensivo y secuestrado del que difícilmente se anticipará algo profundo y de peso. (…) Es mejor fracasar en originalidad que tener éxito en imitación. El que nunca ha fracasado, ese hombre no puede ser grande. El fracaso es la verdadera prueba de grandeza.»
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la gorda del anuncio, el femenino sindicato y la nueva sexualidad


24 Mar

Grecia, siglo II a.c. Las tres graciasde lo que viene siendo

la gorda del anuncio, el femenino sindicato y la nueva sexualidad

Se sabe ahora que una gorda de toda la vida es una mujer de silueta ancha, una mujer baja es una mujer con un hándicap vertical y una mujer con lorzas y celulitis es otra mujer con un hándicap, pero horizontal. La lengua es lo que tiene cuando se la trabaja con voluntad, que se estira y se amolda.

Viene la cosa de un anuncio televisivo. Una modelo con cuerpo de junco se cimbrea ante el espectador. Cuando el espectador se pone las gafas, la modelo gana nitidez y veinte kilos. Una ficción menor, casi infantil, que el femenino sindicato ha tomado por depravación y por crueldad mental.

Fuera del notable error de concepto (poco va a vender la idea de una óptica que engrasa las imágenes por demás), importa el asunto, la trama argumental. Hacemos aquí por abundar al respecto, viendo el modo de espigar entre el sebo y el magro, al menos de rescatar alguna proteína esencial.

Dice el femenino sindicato que no todas las mujeres tienen la talla de la modelo en sazón, y no por eso son peores. Dice también que el anuncio las describe como meros objetos de placer. Dice que se perpetúan estereotipos mezquinos sobre el sexo, que discrimina, que ofende y desprecia. (más…)

el escritor de memoria


18 Mar

rubens - dama españolael escritor de memoria

Le gustaría olvidar, claro, trata de hacerlo, olvidar que ese hombre ahí tendido es exactamente todo aquello que imaginó, tal vez mucho más que eso. Le gustaría olvidar que la fortuna o la casualidad o, por qué no, su empeño, le ganaron su afecto, se lo entregaron como compañero. Le gustaría olvidar que en algún momento de ese viaje conjunto ella voluntariamente decidió abandonar el papel original que tanto había reclamado para averiguar en los camerinos, entre desahuciados, cobardes, muertos. Le gustaría olvidar que nada de eso tiene ya remedio, olvidar que su traición no fue contra nadie excepto contra ella, y que su traición está de vuelta, que lo peor de nosotros siempre regresa para sentarse a mirarnos hasta el fin de los tiempos. A Leda le gustaría olvidar que es culpable, pero no por traicionarlo a él, sino por traicionarse a ella, por servirse de él como testigo para traicionar su propio sueño.

«Perdóname si no he sabido amarte.» Leda introduce la figura en el cajón y coge otra: despacio, pasa los dedos por la superficie, buscando rastros de fractura. «Perdóname si no he sabido amarte», repite; a veces, lo hace así durante horas, infatigable, incesantemente, como la antigua fórmula de un sortilegio. Es verdad que ciertos ejercicios de monotonía anulan la conciencia, el dolor del pensamiento. (más…)

masturbaciones políticas


09 Sep

damnificados por la paja: plataforma de apoyo “yo sí he visto el vídeo”…

y no me ha dado ni para un diente…

yo la cosa de masturbarse y tal lo veo bien, al gusto; afloja la meninge y distiende el ánimo, bien sea para consumo propio, o más mejor, para divulgación y propedéutica, que le cuadra a la moza por maestra y regular

lo que no veo tanto, echando mano de alguna experiencia y otras oídas, lo que no veo, digo, es masturbación de ninguna clase, sino, más bien, trabajo de higiene en bidé o alivio de almorrana

a lo primero me inclina que, más que dedo o dedos, como es costumbre, se intuye palmeo y frotamiento, que si es masturbación, sólo da resultado en los preliminares, mientras que si es bidé, lo explica por entero

de lo segundo, y más probable, me persuaden los gañidos, que lo son al estilo doliente, como quien refresca el orto tras un apretar doloroso, invariablemente trasunto de hemorroide o fístula (más…)

markham


13 Jun

markham

(En Londres; en Tabernacle; dormitorio; noche; él, en pie junto al lecho; ella, inmóvil, tendida, abiertos ciegos los ojos; el cuadro fluctúa: tal vez amanece, tal vez las figuras se quiebran de pronto, y tal vez él alza los brazos, la invoca entre pausas, dice lenguas extrañas, parajes del alma, tal vez sólo imagina variaciones sobre versos ajenos, tal vez concluye su obra, tal vez ella sea apenas decorado, presencia; hasta el fin no habrá descanso.)

Y aunque ya jamás pasearemos tan tarde a la aurora, aunque el alma ondee enamorada y entre tus senos el amor anhele, aunque sigan brillando los besos en el fondo de copas vacías, aunque la noche te espere al acecho y los bosques pronuncien tu nombre, ya jamás pasearemos tan tarde a la aurora.
Porque no es eterna la voz que te anima, ni es tu cuerpo un sendero infinito, porque en ti no hay regreso ni ideal ni objetivo.
Porque nada perdura contra tu piel desvestida, nada te forja que merezca un instante, nada en tus ojos, nada en tu herida.
Porque regresan las luces a este altar del olvido, vuelve el día y vuelve mi nombre, y es la muerte, mujer, es la muerte, muchacha.
Y ya jamás pasearemos tan tarde a la aurora. (más…)

retablo impío


02 Jul

Retablo impío

 

(rústica, 15×21 cm., 98 páginas, papel ahuesado, cubierta a color, cuché plastificado brillo)

«Alejandría se conmovió: el amor de una puta es tierra sagrada. La absolvieron, o la condenaron al destierro. Egipciaca no esperaba menos: cumpliendo la sentencia, se encamina hacia el puerto, se ofrece a los marineros, suplica un lugar en cualquier barcaza. Un viejo capitán la reconoce y la acepta: trama cobrarse el pasaje en el lecho. Parten de madrugada. Por tres noches, ella satisface la deuda; a la cuarta, considera el negocio resuelto y se niega. Contrariado, el capitán se venga: la arroja a la cala: confía en doblegarla. Mediada la travesía, un joven grumete que se encarga de llevarle alimento entrevé sus formas de estatua, las codicia, se apasiona. Ella propicia el desorden; él se compadece y la libera.Es el caos: Egipciaca lo toma allí mismo, lo monta, lo agota sin tregua; acto continuo gana la cubierta, ofrece sus pechos erguidos y persuade a siete: de inmediato, el capitán es arrojado por la borda: instantes después, sobre el puente, en mal equilibrio y a la luna, la orgía se celebra. Aquello supera la palabra: incursos en la vorágine, los hombres descuidan el timón, extravían el rumbo. Tales son los embates, tales las hechuras, hay tanta pasión y vehemencia que la barcaza casi zozobra. Egipciaca busca la muerte, el olvido; sus amantes la abrazan, se extinguen contra su piel encendida; entre uno y otro, ella danza desnuda. (más…)

Sofía Tolstói, Diarios


14 Mar

La mente humana se asemeja al delirio religioso. Los sentidos la manipulan hasta hacerla concebir un entorno amable, pero irreal. La voluntad y la memoria también profesan ese oscuro rito de imposturas. Saben que el tiempo quiebra nuestra resistencia al dolor. Por eso nada nos es mostrado en su forma real, ningún recuerdo se nos revela sin ser atenuado, mentido, mutilado.

Hemos leído con curiosidad perversa los diarios de Sofía Tolstoi, los relativos a su matrimonio con el autor de Guerra y Paz. El texto, muy extenso, arranca a partir de la boda, fija cinco décadas de vida en común, trasciende la muerte de su esposo en 1910 y concluye a dos semanas de su propia extinción, apenas una década después.

Sofía no es escritora, no tiene nada que decir. No la distinguen ni un bello estilo ni una mirada remota. Tampoco lo pretende. Es sólo una mujer que se lamenta por escrito, con cierta elegancia y gran regularidad. Un empeño así rara vez persigue otro designio que el desahogo personal. Este, sin embargo, se revela magnífico, y nos atreveríamos a decir que lo consigue incluso a su pesar.

La literatura concierne al goce privado, intensamente egoísta, diverso para cada lector. Cuatro episodios de enorme placer nos ha deparado el libro; todos ellos relacionados entre sí, y acaso prescindibles para cualquier otro en nuestro lugar. Es justamente ese placer quien nos aconseja reseñarlos, y quizá también desmentirlos. (más…)

de lo que viene siendo…


03 Ene

Literatura y política

Se sabe ahora que Harry Potter ha vendido en trece años el triple de libros que El Principito en cuarenta y cinco. Esto es importante, nos parece: explica el estado de cosas, la crisis de deuda y el calentamiento global. Explica también el aspecto desaseado de algunas gobernatrices y la cadera ancha de otros, tanto como a los autores con prosa de retrete que proliferan a su alrededor. No explica, en cambio, la conjetura de Goldbach ni la hipótesis de Riemann, lo cual, no por lamentable, era menos de esperar.

No nos preocupan ni los sofocos climáticos ni las paradojas de los números primos; sí lo hacen, en cambio, la poca higiene política, la literatura y su creciente mediocridad. En ese orden, pareciera que el género diputado o similar, así como el tumulto fabulador que medra a su costa, viniesen degradándose con saña, hasta el punto de que un observador imparcial no dudaría en concluir que se trata de gente ilegible, francamente degenerada en el pensar, sin más objeto que la codicia inútil de salvar a los demás

La consecuencia, una sociedad civil donde los individuos profesan el rito sicario de la entrega: nacen al mundo con el deseo doble de someterse y de asesinar. Son expertos en aborrecer, hábiles para reclamar al otro proyectos y soluciones, y para saquearlo luego, viniendo a dar en el reparto y en la igualación, que no otra cosa transmiten Harry Potter y su humanismo de barreduras en lucha contra el villano opresor. (más…)

el espejo doble


07 Jun

—Le diré que el asunto me parece trivial —dijo, sin mirarme—. Esto que me cuenta, estas oscuras reflexiones junto con la melancolía adonde acude a refugiarse cada vez que detecta un atisbo de esperanza en su ánimo…, en fin… Temo que, o bien su sufrimiento se ha vuelto insoportable y precisa entonces de mejor médico, o bien obtiene con ello alguna clase de goce secreto cuya intensidad es mayor de lo que parece estar dispuesto a confesar. Dejo a su criterio el rigor o el desacierto de mi diagnóstico sobre lo primero; en cuanto a lo segundo, y si nos ceñimos a la literatura, yo no creo que haya que cultivar los signos externos de la fatalidad, o acceder a un estado sensible en particular o a un entorno igualmente específico. Ese mundo de la inspiración me enfada tanto como me divierte, lo tengo por una mera filfa, propia de pedantes y de tarados, gente inservible y de ordinario molesta. El hecho de obtener algo de la nada infringe por igual las leyes de la termodinámica como las del buen sentido, y si me apura, supongo que hasta las del buen gusto. (más…)

la conjura de los treinta y seis


14 May

Escúchame entonces: volver al lugar donde creímos razonable nuestra esperanza, corregir desde allí cada paso equivocado que nos alejó del resto; he ahí mi ejemplo: asumir que a todos nos cumple la hora y el destino se nos revela a través de un antagonista con más talento y menos que perder de lo que nosotros estamos dispuestos; asumir que nuestros labios y nuestras manos olvidarán la destreza primera y acabarán por vacilar sobre el papel en el que se justifican, las frases ya no se acumularán frente a los ojos a la espera de su turno en la tinta, muchas palabras sabrán de la arbitrariedad usada al escogerlas y retrocederán avergonzadas para enmudecer en secreto, luego huirán a cualquier parte haciendo lo imposible por refugiarse lejos de nuestra imaginación, a salvo de nuestros empeños, y con ellas, desde los huecos que vayan dejando, apenas adheridos como besos sobre la piel seca, el amor y las ideas irán poco a poco desprendiéndose hasta caer y desvanecerse en la superficie de un blanco mar inmóvil, sin dejar más estela que la confusión desolada de quien ha perdido algo irreemplazable y no recuerda lo que era.

Llegar a eso, dar batalla por un sueño para acabar ahogándose en la propia memoria y no saberlo. ¿Qué importan entonces esos tipos del fondo, el de las sombras, su triste ceremonia entre iguales? ¿Qué importa el camarero, (más…)

josé mª menéndez

porque leer es un arte…