Posts Tagged ‘asesinato’

no es esto, no es esto


11 Mar

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de lo que viene siendo

no es esto, no es esto

La frase de Ortega suma más de ocho décadas. Tituló la segunda república, el aliento sanguinario de quienes la convirtieron en secta. Hoy cuadra de largo. Desalojar por la fuerza un parlamento infectado de ladrones, colocando en su lugar a una turba de déspotas, es un signo de barbarie. Hacerlo mediante sufragio popular, es la consecuencia de un pueblo de ignorantes, ensoberbecidos porque hasta el menos racional de sus miembros posee un título de grado, una licencia federativa o un carnet de bolera.

La codicia de unos cuantos no se resuelve con el odio de millares. El hambre y la pobreza impiden ocuparse de otra cosa que no sea ponerles remedio. Nadie piensa más en el dinero que quien no lo tiene, como nadie piensa más en hartarse de pasteles que quien siente el estómago vacío a todas horas. Por lo mismo, una sociedad que cree poder reducir sus ratios criminales encomendándose a un batallón de sicarios es una sociedad profundamente enferma y será, tarde o temprano, un circo de esclavos.

No caben excepciones. Ningún estado de ánimo, por dramático que nos parezca, justifica envilecer el parlamento de una cultura milenaria eligiendo representantes entre bandas de adolescentes aviejados, falsos libertadores sin recuerdos ni creencias, incapaces de construir de otro modo que no sea sobre el estrago y la execración en masa, conjurados contra toda forma de conciencia y decididos a imponer un gobierno de infames enterrando la responsabilidad individual bajo clamores de asamblea. (más…)

retablo impío


02 Jul

Retablo impío

 

(rústica, 15×21 cm., 98 páginas, papel ahuesado, cubierta a color, cuché plastificado brillo)

«Alejandría se conmovió: el amor de una puta es tierra sagrada. La absolvieron, o la condenaron al destierro. Egipciaca no esperaba menos: cumpliendo la sentencia, se encamina hacia el puerto, se ofrece a los marineros, suplica un lugar en cualquier barcaza. Un viejo capitán la reconoce y la acepta: trama cobrarse el pasaje en el lecho. Parten de madrugada. Por tres noches, ella satisface la deuda; a la cuarta, considera el negocio resuelto y se niega. Contrariado, el capitán se venga: la arroja a la cala: confía en doblegarla. Mediada la travesía, un joven grumete que se encarga de llevarle alimento entrevé sus formas de estatua, las codicia, se apasiona. Ella propicia el desorden; él se compadece y la libera.Es el caos: Egipciaca lo toma allí mismo, lo monta, lo agota sin tregua; acto continuo gana la cubierta, ofrece sus pechos erguidos y persuade a siete: de inmediato, el capitán es arrojado por la borda: instantes después, sobre el puente, en mal equilibrio y a la luna, la orgía se celebra. Aquello supera la palabra: incursos en la vorágine, los hombres descuidan el timón, extravían el rumbo. Tales son los embates, tales las hechuras, hay tanta pasión y vehemencia que la barcaza casi zozobra. Egipciaca busca la muerte, el olvido; sus amantes la abrazan, se extinguen contra su piel encendida; entre uno y otro, ella danza desnuda. (más…)

de lo que viene siendo…


04 Oct

Modesta proposición

Se sabe ahora que el aborto es un derecho. No se trata de un logro ciego. En los últimos tiempos, desde los principales sectores del mundo empresarial, estuvimos reclamando con insistencia cambios en el reglamento. Fueron años difíciles, enfrentados a grupos radicales y con el acceso restringido a los mercados. Defendíamos lo obvio: según dictamen de género, no se da en el feto cosa humana, y no adquiere naturaleza de bien jurídico hasta pasadas catorce semanas. Quizá tarde, pero el recorrido mereció la pena: la ley vino a refrendarnos y el legislativo a autorizar su aprovechamiento, ya fuese por consumo directo o por derivado, a guiso de ingrediente, de cobertura, de guarnición o como base de plato.

Hoy podemos jactarnos de poseer una de las mejores materias primas engendradas, reconocida por los expertos, y aquélla cuyos márgenes de explotación se revelan más amplios. Pero no ocurre así con las cámaras de sacrificio (anteriormente degolladeros), donde los prejuicios y la inercia todavía hacen mella y retrasan el desarrollo de la técnica. Cometeríamos un error pensando que ya todo está hecho. No es cierto: si la realidad aún es terca, quizá no estorben algunas sugerencias. (más…)

josé mª menéndez

porque leer es un arte…